Ciudad De México, 27 de marzo de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ratificó el apoyo de su gobierno a la candidatura de la exmandataria chilena Michelle Bachelet para ocupar el cargo de Secretaria General de las Naciones Unidas. En declaraciones públicas realizadas en la capital del país, la jefa del Ejecutivo mexicano afirmó que los argumentos para respaldar a Bachelet siguen siendo válidos y descartó que el soporte deba limitarse necesariamente a una persona originaria de México.
“Nosotros vamos a seguir apoyándola. Tengo una llamada con ella pronto. Se puede hacer (seguir apoyándola). No necesariamente se tiene que apoyar una persona del país”, señaló Sheinbaum. La mandataria destacó que consideran a Bachelet como la persona ideal para dirigir el organismo internacional, subrayando su trayectoria y perfil para la función.
El escenario para esta candidatura ha sufrido modificaciones recientes en la región. Originalmente, el proyecto contaba con el respaldo conjunto de Chile, Brasil y México. Sin embargo, el presidente de Chile, José Antonio Kast, decidió retirar el apoyo de su nación. Kast explicó su decisión mediante un comunicado en el que indicó haber llegado a la convicción de que la dispersión de candidaturas de países de América Latina, sumada a las diferencias con actores relevantes que definen el proceso, hacen inviable la postulación.
Pese al cambio de postura por parte del gobierno chileno, la administración de Sheinbaum mantiene firme su posición. “Consideramos que Bachelet es una persona ideal para dirigir Naciones Unidas y de nuestra parte la vamos a seguir apoyando”, reiteró la presidenta mexicana. Además, dejó abierta la puerta a la coordinación regional al mencionar que están a la espera de definir si Brasil continúa también con este apoyo.
La situación pone sobre la mesa la dinámica diplomática en Latinoamérica frente a la sucesión en la máxima jerarquía de la ONU. Mientras el gobierno de Chile optó por la viabilidad política ante la fragmentación de votos, México apuesta por la continuidad del respaldo a la exjefa de Estado chilena, aguardando la definición oficial de Brasilia para consolidar una estrategia común o ajustar los alcances de su promoción internacional.