Ciudad De México, 31 de marzo de 2026.- La relación comercial entre México y China atraviesa un momento de tensión tras la imposición de medidas arancelarias por parte del gobierno mexicano a finales de 2025, aplicadas desde el 1 de enero de 2026. A pesar de que el Ministerio de Comercio de China concluyó que México implementó barreras al comercio y a la inversión, y advirtió que “se reserva tomar un grupo de medidas en contra de México”, ambas naciones han acordado mantener canales de comunicación.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que el Gobierno prevé mantener varias conversaciones con China a lo largo de este año, incluido un encuentro del grupo de alto nivel, cuya última reunión se realizó en 2022. “Con China tenemos conversación permanentemente. Este año habrá varias reuniones, sobre todo la del grupo de alto nivel, porque corresponde llevarla a cabo”, declaró el funcionario.
Ebrard señaló que el primer punto de la agenda será analizar las dificultades que enfrentan las exportaciones mexicanas hacia China. “Comparar cuáles son los procesos y la complejidad cuando ellos nos exportan a nosotros, vis-à-vis cuando nosotros exportamos para allá”, explicó, añadiendo que las reuniones se realizarán “unas allá (en China) y otras acá (en México)”, aunque aún no se ha fijado una fecha específica.
Las medidas adoptadas por México afectan a mil 463 productos de países sin tratados de libre comercio, elevando aranceles en sectores como acero, textiles, calzado y automotriz. Ebrard defendió el derecho de México a imponer estos gravámenes argumentando que buscan equilibrar condiciones de competencia, ya que el acero chino llega al país a unos 150 dólares por tonelada, cifra que refleja subsidios o cargas que hacen los precios “difíciles de igualar”. “Pusimos aranceles para que el piso, que está muy disparejo, empiece a emparejarse. Es un derecho que México tiene. No tenemos nada contra China”, sostuvo.
Por su parte, expertos como Enrique Dussel Peters recordaron que “China es el segundo socio comercial de México desde 2003”, con una participación cercana al 10% del comercio exterior mexicano. Respecto a los nuevos gravámenes, Dussel Peters indicó que “el arancel es apenas del 9.7%, es decir, ligeramente inferior al 10%, y la diferencia con el arancel anterior es realmente muy pequeña”.
Dussel Peters también comentó que “no es coincidencia” que esta discusión ocurra en paralelo al proceso del T-MEC y citó a China diciendo: “‘no se olviden de mí’, China juega un papel importante en el T-MEC”. Además, mencionó que “México tiró la piedra y parece ahora querer esconder la mano un poco”.
En el ámbito multilateral, la Organización Mundial del Comercio reanudará en mayo, en Ginebra, el diálogo sobre la moratoria de bienes electrónicos y digitales. Asimismo, se confirmó que México participará en el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), cuya sede es China. Ebrard resaltó que México debe reducir la dependencia que tiene de otros países, especialmente en los sectores farmacéutico y cárnico, de cara a la revisión del tratado comercial norteamericano.