Tepetlaoxtoc, 03 de julio de 2026.- Kenzo, un tigre de Bengala de 18 meses y 205 kg, murió después de que un oficial de policía le disparara cuando el animal estaba a solo un metro del veterinario que le había aplicado un dardo sedante. El incidente ocurrió a las 6:30 a.m. del jueves, cuando las autoridades encontraron al felino en lo profundo de una barranca tras más de cuatro días vagando por el Estado de México.
Gustavo Ampugnani, director de Vida Silvestre de la Secretaría de Medio Ambiente, explicó que el disparo fue realizado para evitar que el tigre saltara sobre las personas que intentaban llevarlo de regreso a la instalación. Ampugnani afirmó que el disparo “nunca fue hecho para matar” y señaló: “First priority is protecting the lives of people who are in danger. Unfortunately he died” (La primera prioridad es proteger la vida de las personas que están en peligro. Desafortunadamente él murió).
La fuga del animal se originó en una instalación privada de vida silvestre conocida como Animal Experience, descrita por sus propietarios como “a center for animal conservation and protection” (un centro para la conservación y protección animal). Según los hechos extraídos, el personal entró al recinto de Kenzo el sábado por la tarde para podar un árbol, y un “error de comunicación” durante la salida y entrada de trabajadores de mantenimiento dejó abiertas tanto la puerta del recinto del tigre como las puertas generales de la instalación.
Jorge Zapata, coordinador de las Oficinas de Representación de Protección Ambiental de la secretaría, calificó lo sucedido como un “error de protocolo” (“It was a protocol error”). El tigre, que nació en el estado de Hidalgo en una instalación clasificada como PIMVS (Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre), había sido vendido legalmente a los ocho meses a Animal Experience.
Durante 100 horas, decenas de autoridades, perros y drones térmicos rastrearon al animal en un terreno escarpado y densamente vegetado, luego de que un residente de Tepetlaoxtoc reportara en las primeras horas que uno de sus caballos había sido atacado por el tigre. Ante la situación, la alcaldesa de Tepetlaoxtoc, Diana Morales, pidió a los residentes que mantuvieran la calma, cerraran todas las puertas y ventanas, y tomaran “precauciones extremas” (“Above all, take extreme caution”).
Para la búsqueda y captura se formaron equipos integrados por Profepa, Protección Civil, oficiales de seguridad pública, funcionarios municipales de Tepetlaoxtoc y personal de parques ecológicos.