Por Redacción
Cabo Cañaveral, 20 de marzo de 2026.- La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) ha iniciado el proceso de sacar de su hangar al Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), su cohete más potente, para trasladarlo hasta la plataforma de despegue con vistas a la misión Artemis 2. El movimiento se realiza en la madrugada de este 20 de marzo en las instalaciones de Cabo Cañaveral, preparando el escenario para lo que será el primer vuelo tripulado similar desde 1968.
La nave, descrita con una altura equivalente a la de un edificio de 32 pisos, transportará a una tripulación histórica compuesta por el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover y la especialista de misión Christina Koch. A ellos se sumará Jeremy Hansen, representante de la Agencia Espacial Canadiense, quien se convertirá en el primer canadiense en viajar a la Luna. Esta expedición tiene programada una duración de 10 días y busca retomar la exploración lunar, interrumpida desde el último alunizaje en 1972.
Según reportes de medios internacionales, el despliegue del vehículo marca un paso crítico hacia el lanzamiento, el cual podría ocurrir a partir del 1 de abril, aunque la confirmación definitiva de la fecha de despegue está pendiente. La misión no solo representa un hito tecnológico, sino que lleva a bordo a la primera mujer y al primer afroamericano que viajarán hacia el satélite terrestre, diversificando la presencia humana en el espacio profundo.
El contexto de esta operación se da en medio de una renovada carrera espacial entre Estados Unidos y China, donde ambas potencias tienen como objetivo establecer presencia en el polo sur lunar antes de 2030. Los planes actuales de la NASA proyectan operaciones de aterrizaje para 2028, consolidando la Artemis 2 como el precursor inmediato de estos asentamientos futuros.
Con el cohete ya en tránsito hacia la rampa de lanzamiento, las autoridades espaciales monitorean los sistemas críticos para asegurar el éxito de la trayectoria. Este evento reactiva la capacidad de vuelo tripulado más allá de la órbita baja terrestre, cerrando un ciclo de más de cinco décadas sin presencia humana directa en la superficie lunar.