Por Redacción
Ciudad de Mexico, 18 de marzo de 2026.- El periodista Óscar Merino Ruiz, director del medio digital OM Noticias, fue atacado a balazos la noche del pasado 16 de marzo en Pinotepa Nacional, Oaxaca, quedando herido de gravedad. El ataque ocurrió cuando el comunicador, de 29 años, salía de un gimnasio ubicado en la calle 5 Poniente del barrio El Calvario, según información confirmada por medios locales.
En el lugar del atentado, las autoridades encontraron un casquillo percutido de bala calibre .40, así como un automóvil Nissan Versa color azul, presuntamente propiedad de la víctima, que quedó abandonado en la escena. La esposa del periodista, quien lo acompañaba en el momento del ataque, resultó ilesa. Hasta el momento, la identidad del o los atacantes, así como el motivo del ataque, permanecen desconocidos.
Organizaciones defensoras de la libertad de expresión y colegas periodistas han alzado la voz para exigir a las autoridades estatales y federales protección efectiva para Merino Ruiz y su familia, así como el pronto esclarecimiento de los hechos y la captura de los responsables. El ataque contra Merino se suma a una larga lista de agresiones contra la prensa en Oaxaca, uno de los estados más peligrosos para ejercer el periodismo en México.
El estado de salud actualizado del periodista y los posibles avances en la investigación por parte de la Fiscalía General de Justicia de Oaxaca son datos que aún se desconocen públicamente. Tampoco se han dado a conocer detalles sobre un posible operativo policial para localizar a los agresores o sobre las medidas de protección específicas que las autoridades habrían implementado para el comunicador agredido.
El contexto de violencia contra la prensa en la región de la Costa de Oaxaca es particularmente complejo, marcado por la presencia de grupos delictivos y conflictos sociales. Este ataque pone nuevamente en evidencia los altos riesgos que enfrentan los periodistas que cubren información local fuera de los grandes centros urbanos, donde a menudo laboran con escasas o nulas medidas de seguridad y en un clima de impunidad generalizada.