Por Redacción
Ciudad de Mexico, 19 de marzo de 2026.- Legisladores mexicanos y el gobierno ruso expresaron este miércoles su apoyo a Cuba ante la crisis humanitaria que enfrenta la isla, con diputados de Morena comprometiéndose a donar parte de su dieta, un senador nayarita aportando 10,000 pesos y el embajador ruso Nikolay Sofinskiy garantizando “todo el apoyo necesario” desde Moscú. Estas manifestaciones de solidaridad internacional contrastan con testimonios de ciudadanos cubanos que describen apagones prolongados de hasta 24 horas, escasez de agua y falta de diálogo del gobierno con la población.
El senador Pável Jarero, representante de Nayarit, realizó una donación personal de 10,000 pesos para apoyar a Cuba, acción que generó cuestionamientos públicos sobre por qué no destina recursos similares a necesidades locales de su estado. Simultáneamente, diputados del partido Morena en la Cámara baja acordaron aportar una parte no especificada de sus dietas parlamentarias como muestra de solidaridad con el pueblo cubano.
En el ámbito diplomático, el embajador ruso en México, Nikolay Sofinskiy, se reunió con representantes cubanos y aseguró que Rusia continuará brindando a Cuba “todo el apoyo necesario, incluido el apoyo material”. El encuentro contó con la presencia del embajador cubano Eugenio Martínez Enríquez y la segunda jefa de misión Johana Tablada de la Torre.
Colectivos universitarios se sumaron a las expresiones de apoyo, con la Redes Universitarias de la Facultad de Economía de la UNAM haciendo un llamado para crear un comité de respaldo a Cuba. Estas iniciativas encuentran su contexto en las recientes amenazas del presidente estadounidense Donald Trump y el histórico embargo económico que sufre la isla.
Sin embargo, la narrativa oficial de solidaridad choca con relatos como el de Yenisey Taboada, madre de un preso político en Cuba, quien describe una realidad diferente: “El gobierno no dialoga con su pueblo, hay apagones que duran hasta 17-24 horas y falta agua potable”. Esta perspectiva ciudadana revela la profundidad de la crisis humanitaria que vive la población cubana.
Las acciones de apoyo se dan en un momento de máxima tensión para Cuba, que enfrenta además un éxodo migratorio histórico y presiones económicas externas. Mientras los actores internacionales manifiestan su respaldo, persisten interrogantes sobre el destino concreto de las donaciones y la efectividad de estas medidas para aliviar la situación de los ciudadanos comunes en la isla.