Por Redacción
Ciudad De México, 27 de julio de 2026.- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió el pasado 2 de julio la recomendación 208VG/2026, en la cual establece que no existen pruebas directas que acrediten que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) o el 27 Batallón diseñaran, ordenaran o ejecutaran un plan de desaparición o exterminio de los 43 normalistas desaparecidos el 26 de septiembre de 2014 en Guerrero.
Según el documento, la mayor responsabilidad del crimen recae en las corporaciones policiacas de los municipios de Iguala, Cocula, Huitzuco, Taxco, Ixcateopan y Tepeacuilco, las cuales estaban coludidas con la organización criminal Guerreros Unidos. Aunque el informe concede que mandos del Ejército tuvieron conocimiento de la masacre mientras ocurría y reconoce la presencia de varios elementos en puntos cruciales, afirma que ello derivaría en omisiones individuales de los soldados y no en una responsabilidad institucional.
La CNDH señaló en su recomendación que “para encontrar la verdad llana, y la justicia, ha sido igual de nociva la narrativa de la ‘Verdad Histórica’ como la narrativa de la ‘Anti-Verdad Histórica'”. El organismo explicó que en la primera narrativa se sostenía que la Normal de Ayotzinapa estaba infiltrada por grupos del crimen organizado, cargando toda la responsabilidad en estos últimos y en los policías municipales.
Por otro lado, la institución detalló que en la narrativa de la ‘Anti-Verdad Histórica’, al querer trasladar la carga al Ejército como una “acción de Estado”, se asumió que había militares infiltrados entre los estudiantes, lo cual fue considerado el detonante de los hechos. La presidenta Claudia Sheinbaum, quien ratificó a Rosario Piedra al frente de la CNDH en 2024, enfrenta ahora las implicaciones de este nuevo señalamiento sobre el caso.