Por Redacción
Ciudad de Mexico, 22 de agosto de 2026.- Nikolái Rybakov, presidente del partido Yábloko, afirmó que el objetivo de su formación no es conseguir diputados en la Duma Estatal, sino lograr la paz en Rusia. Esta declaración surge después de que el Tribunal Supremo vetara la participación del partido en las elecciones legislativas programadas del 18 al 20 de septiembre, a pesar de que miles de ciudadanos y opositores habían mostrado su apoyo este verano y la agrupación había llegado a quedar segunda en las encuestas oficiales.
Yábloko, cuyo nombre significa “manzana” en ruso y fue fundado en 1993, es la única formación que reclama poner fin a la guerra contra Ucrania. Según Rybakov, la adhesión masiva obligó inicialmente al Kremlin a autorizar su participación, pero finalmente las autoridades dieron marcha atrás. Al partido le queda un último recurso ante el Tribunal Supremo y el Constitucional, aunque las perspectivas no son halagüeñas.
En entrevista, Rybakov explicó que en Rusia “todas las decisiones las toma una sola persona”. Por ello, stratega que si gracias a la campaña electoral “un millón de personas se muestra abiertamente a favor del cambio, Putin se verá obligado a llevarlo a cabo”. El líder de 47 años, originario de San Petersburgo, dijo: “Hemos demostrado al mundo cuánta gente en Rusia quiere la paz, cuánta no está de acuerdo con las acciones del Gobierno”.
Sobre los pasos a seguir, Rybakov indicó que anunciarán su “plan b” cuando las autoridades no puedan impedir que lo implementen. Sin embargo, descartó convocar manifestaciones. “No, eso definitivamente no sucederá porque es peligroso para la gente”, señaló, recordando que en Rusia están prohibidas las protestas. Además, denunció que la policía está yendo a las casas de quienes acudieron al juicio de Yábloko para intimidarlos y acosarlos.
En el despacho de Rybakov cuelga un cuadro suyo con la inscripción “Gente, no os matéis unos a otros”. Frente al veto, el líder partidista expresó que las autoridades esperan que esta decisión arrebate a la ciudadanía la esperanza en el cambio, pero aseguró que su meta es la contraria: “que no pierdan la fe en sí mismos”. Pidió a la gente que siga publicando sus mensajes y vídeos como forma de resistencia.