Por Redacción
Ciudad De México, 03 de agosto de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con mantener el bloqueo naval a las costas iraníes “hasta que no se alcance un acuerdo o una rendición total”, en medio de una escalada verbal tras cinco meses de guerra sin visos claros de un pacto.
En declaraciones recientes, Trump criticó la actitud del liderazgo iraní, calificándola de “increíblemente hipócrita” por negar que existan negociaciones de paz con Washington. “Piden una reunión, algunos dirían que ‘suplican’, comienzan las conversaciones y se programan otras para el futuro inmediato; sin embargo, declaran abiertamente y con orgullo que no están negociando nada”, afirmó el mandatario.
Trump advirtió que Teherán recurre a su “retórica habitual” al afirmar que controlará con mano firme el estrecho de Ormuz, cuando en realidad, según sus palabras, este ya está bajo el “control absoluto de la Marina de EE.UU.”. El presidente estadounidense reiteró su promesa de que “¡Irán jamás tendrá un arma nuclear!” y aseguró que “nada llega a Irán a menos que nosotros lo permitamos”.
La víspera, Trump anunció que Washington y Teherán reiniciarían unas negociaciones de paz estancadas, tras haber firmado el pasado 17 de junio un memorando de entendimiento para poner fin a la guerra y abrir un proceso de dos meses. No obstante, los ataques cruzados se reanudaron, lo que llevó a Teherán a declarar cerrado el estratégico estrecho y a Trump a ordenar reimponer el cerco naval.
Según Trump, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar le pidieron suspender las incursiones ante la posibilidad de llegar a un pacto, asegurando además que el propio Irán solicitó parar un ataque que calificó como “el más grande desde la Segunda Guerra Mundial”.
Por su parte, el portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Ismail Bagaei, contradijo al mandatario estadounidense al asegurar que la República Islámica actualmente no mantiene negociaciones con Estados Unidos. Bagaei indicó que las cuestiones relacionadas con Washington serán analizadas en función de los acontecimientos futuros y confirmó que, por ahora, su país solo mantiene conversaciones con Omán centradas en garantizar el tránsito seguro por el estrecho, por donde antes del conflicto pasaba el 20 por ciento del crudo mundial.