Washington D.C., 29 de mayo de 2026.- Donald Trump convocó una reunión de emergencia en la Sala de Crisis de la Casa Blanca para tomar una “decisión final” sobre la guerra con Irán. El mandatario declaró: “Me reuniré ahora en la Sala de Crisis para tomar una decisión final”, en medio de persistentes contradicciones sobre el estatus de las negociaciones y el control del Estrecho de Ormuz.
Un alto funcionario anónimo de la Casa Blanca anunció previamente un acuerdo marco que incluiría un memorándum de entendimiento de 60 días para extender el alto el fuego, reabrir el Estrecho de Ormuz y lanzar conversaciones sobre el programa nuclear iraní. Sin embargo, fuentes oficiales en Teherán negaron que se haya finalizado ningún texto de acuerdo. La agencia iraní Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, aseguró que el texto entre Irán y Estados Unidos no ha sido finalizado y ha sido modificado en los últimos días.
El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, comentó durante la sesión informativa semanal: “We perhaps have the makings of a deal here… Everything depends on what the president wants to do” (Quizás tengamos los elementos de un acuerdo aquí… Todo depende de lo que el presidente quiera hacer). Trump busca que Irán se comprometa a nunca poseer armas nucleares, afirmando: “Irán debe comprometerse a no poseer jamás un arma nuclear ni una bomba atómica”. Además, el presidente se comprometió a iniciar el proceso de desenterrar y eliminar el material nuclear residual de ataques previos contra Irán, en coordinación con ese país y el Organismo Internacional de Energía Atómica, una vez firmado el acuerdo.
La tensión se extiende al Estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán desde el 28 de febrero según reportes previos. Las Fuerzas Armadas de Irán afirmaron haber vuelto a imponer un “control estricto” sobre la zona. Alí Baqeri, subdirector de Política Exterior y Seguridad Nacional de Irán, stated que Teherán y Mascate (Omán) “están negociando conjuntamente un nuevo procedimiento para el paso de buques a través del estrecho de Ormuz”. No obstante, Trump respondió con una amenaza directa hacia el país mediador: “Omán se comportará como todos los demás o tendremos que destruirlos”.
Respecto al control marítimo, Trump declaró: “Son aguas internacionales, nadie las va a controlar. Las vigilaremos, pero nadie las va a controlar”, y añadió refiriéndose a los líderes iraníes: “querían volver a cerrar el estrecho, ya saben, tal como lo han venido haciendo durante años, pero no pueden chantajearnos”. En respuesta a la situación, Estados Unidos anunció su primera batería de sanciones contra la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA), organismo creado por Irán para gestionar el tráfico marítimo. Según la agencia Tasnim, Teherán no habría aceptado por el momento una nueva ronda de negociaciones debido a “exigencias excesivas” de Washington y al bloqueo naval estadounidense.