Por Redacción
Washington, 22 de marzo de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en los aeropuertos del país a partir del próximo lunes, como respuesta a la crisis operativa en la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) provocada por el cierre parcial del gobierno. La decisión fue comunicada a través de la red social Truth Social, donde el mandatario advirtió que la medida se ejecutará si el Congreso no logra alcanzar un acuerdo presupuestario.
La emergencia en los centros aéreos se ha agudizado desde mediados de febrero, cuando inició el cese de operaciones parciales del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), dejando sin salario a los trabajadores de la TSA. Esta situación ha derivado en caos logístico, largas filas y un aumento significativo en las renuncias del personal de seguridad; según datos oficiales, más de 300 empleados han abandonado sus puestos desde el 14 de febrero, afectando principalmente a nodos críticos como los aeropuertos de Atlanta, LaGuardia y JFK en Nueva York.
Ante este escenario, Tom Homan, zar de la frontera de la Casa Blanca, confirmó a la cadena CNN que los efectivos del ICE serán trasladados a las terminales aéreas el lunes para apoyar en las operaciones. Sin embargo, el funcionario precisó que estos agentes no realizarán trabajos para los cuales no estén capacitados, delineando así el alcance de su intervención en medio de la contingencia laboral que atraviesa la agencia de seguridad transportista.
El anuncio presidencial pone presión adicional sobre el legislativo estadounidense, que enfrenta el plazo inmediato para desbloquear la financiación federal y normalizar el pago a los empleados de seguridad. Mientras tanto, la presencia de personal de inmigración en las zonas de vigilancia aeroportuaria marca un cambio operativo sin precedentes recientes, destinado a suplir la falta de manos mientras persiste el impasse político en Washington.
La medida busca mitigar el colapso en los filtros de seguridad, aunque las funciones específicas que desempeñarán los agentes del ICE más allá de la vigilancia general no han sido detalladas exhaustivamente por las autoridades. La atención pública se centra ahora en la reacción del Congreso frente a la ultimátum del ejecutivo para evitar que la paralización gubernamental continúe impactando la movilidad aérea nacional.