Por Redacción
Washington, 23 de marzo de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes que ha ordenado posponer por cinco días cualquier ataque contra centrales eléctricas o infraestructuras energéticas en Irán, al tiempo que aseguró haber mantenido “conversaciones muy buenas y productivas” con representantes de la República Islámica para resolver las hostilidades. Sin embargo, fuentes oficiales iraníes, incluyendo la Cancillería y el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, negaron categóricamente la existencia de cualquier diálogo, directo o indirecto, con Washington.
En declaraciones a la prensa y a través de sus redes sociales, Trump afirmó que “Irán realmente quiere llegar a un acuerdo” y anticipó que Israel estaría “muy contento” con el resultado de las negociaciones que se encuentran en curso. El mandatario indicó que sus enviados, entre los que se mencionan a Steve Witkoff y Jared Kushner, han estado en contacto con un “político respetado” de Irán, aunque no precisó su identidad ni confirmó si se trata de Mojtaba Jameneí, hijo del líder supremo asesinado Alí Jameneí.
La versión estadounidense contrasta radicalmente con la postura de Teherán. Funcionarios estatales y medios oficiales iraníes emitieron comunicados asegurando que “no ha habido negociación ni la hay”, desmintiendo la narrativa de acercamiento promovida desde la Casa Blanca. Esta contradicción surge en un contexto de alta tensión iniciado el 28 de febrero de 2026, cuando Irán impuso un bloqueo casi total al Estrecho de Ormuz, motivando un ultimátum previo de Trump para reabrir la vía marítima.
El anuncio de la pausa en los ataques tuvo un impacto inmediato en los mercados financieros globales. El precio del petróleo crudo WTI cayó 7.3%, situándose en 91.08 dólares por barril, mientras que el Brent retrocedió 8% hasta 103.18 dólares. En México, el tipo de cambio interbancario mostró un fortalecimiento del peso frente al dólar, cotizando a 17.84 pesos, lo que representó una baja del 0.31% respecto a sesiones anteriores.
A pesar del optimismo expresado por Trump, analistas financieros como Giovanni Staunovo, de UBS, mantuvieron una postura cautelosa, señalando que “tenemos que esperar a que se aclare la situación” antes de evaluar la estabilidad del mercado. Mientras tanto, el ejército israelí, aliado clave de Estados Unidos en la región, había anunciado previamente una ofensiva a gran escala contra infraestructura iraní, cuya ejecución ahora queda en suspenso durante el periodo de cinco días establecido por la orden presidencial.
La incertidumbre prevalece sobre los detalles específicos del posible acuerdo, más allá de las menciones generales al programa nuclear, y sobre la confirmación independiente de las conversaciones descritas por el mandatario estadounidense. La divergencia entre las declaraciones de Washington y las negaciones de Teherán plantea un escenario complejo para la diplomacia internacional en los próximos días.