Ciudad De México, 05 de abril de 2026.- La alcaldía de Iztapalapa vivió este viernes su multitudinario viacrucis en su 183ª edición, marcando la primera ocasión desde que la Unesco declaró esta expresión religiosa como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El evento, considerado la representación de Semana Santa más multitudinaria del país y una de las mayores concentraciones religiosas de América Latina, contó con la participación de más de 2,000 personas que interpretaron escenas históricas de la Pasión de Cristo.
El recorrido se realizó por los ocho barrios originarios de Iztapalapa. La procesión del Viernes Santo, que tiene una duración entre cuatro y seis horas, inició en la Macroplaza del Barrio San Lucas y culminó con la Crucifixión en el Cerro de la Estrella. Para la edición de 2026, el personaje de Cristo fue interpretado por Arnulfo Eduardo Morales Galicia.
Esta tradición nació en 1833 como un voto comunitario para pedir el fin de una epidemia de cólera, aunque su primera puesta en escena formal ocurrió en 1843. Joaquín Rueda, miembro del comité organizador del evento desde 2005 y quien viajó a la India el pasado mes de diciembre cuando la Unesco reconoció al viacrucis, resaltó la vitalidad de la celebración.
“Es buenísima la salud (del viacrucis). Principalmente lo ves y lo vas a poder constatar con los niños. Sigue habiendo mucho niño que vienen por sí solos”, afirmó Rueda. Sobre la dinámica del evento, explicó: “Los vecinos salen a las calles a apoyar a la procesión dando naranjas, poniendo paquetes, sacando sus propias imágenes para que puedan haber una comunión (…) Aquí no pertenecemos a la iglesia, no pertenecemos a la autoridad administrativa, todo es comunitario”.
Entre los asistentes, Guadalupe, una mexicana caracterizada como nazarena, compartió su experiencia: “Es muy pesado, pero es muy bonito cuando subes al cerro (…) Es muy bonita la impresión que pasa, toda la multitud de gente que se junta”. Ella también puso en valor el hecho de que “pocas mujeres” participan en esta festividad. Otros asistentes expresaron deseos de paz y destacaron el crecimiento de una celebración que, según sus palabras, “la queremos mucho”.