Por Redacción
Ciudad De México, Mexico, 18 de marzo de 2026.- Las autoridades mexicanas detuvieron este miércoles a Juan Carlos ‘N’, alias ‘Lobo Menor’, señalado como líder del grupo criminal transnacional ‘Los Lobos’ y presunto autor intelectual del magnicidio del periodista y excandidato presidencial ecuatoriano Fernando Villavicencio. La captura se realizó en la colonia Polanco, alcaldía Miguel Hidalgo, tras una operación conjunta de inteligencia y cooperación con Colombia denominada ‘Jericó’.
El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, confirmó la detención y detalló que el individuo cuenta con una ficha roja de INTERPOL por sus vínculos con delitos como narcotráfico, extorsión y homicidio. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, celebró la captura a través de redes sociales, identificando al detenido como ‘uno de los asesinos más grandes del mundo’ y responsable intelectual del crimen contra Villavicencio, ocurrido el 9 de agosto de 2023 durante su campaña electoral en Ecuador.
La operación contó con la participación de la Secretaría de Marina (SEMAR), la SSPC, el Instituto Nacional de Migración (INM) y autoridades policiales colombianas. En un comunicado oficial, la SSPC señaló que el trabajo de inteligencia y la colaboración bilateral fueron clave para ubicar y aprehender al sospechoso en la Ciudad de México.
Existen contradicciones respecto a la identidad completa del detenido, pues algunas fuentes lo nombran como Ángel Esteban Aguilar Morales o Juan Carlos Montero Mestre. Tampoco hay claridad sobre su destino legal inmediato, ya que mientras algunas versiones indican que fue puesto a disposición del INM en México, otras afirman que fue trasladado a Colombia ‘en cuestión de horas’.
El grupo criminal ‘Los Lobos’, al que se le atribuye la autoría material del asesinato de Villavicencio, opera principalmente en Ecuador y mantiene vínculos con carteles de la droga mexicanos. La captura de su presunto líder representa un golpe significativo a esta organización y un punto de encuentro en la cooperación en seguridad entre México y Colombia.
El caso reactiva la atención internacional sobre el asesinato de Villavicencio, uno de los crímenes políticos más sonados en la historia reciente de América Latina, y plantea interrogantes sobre los procesos de extradición y la judicialización de los responsables en medio de una compleja red criminal transnacional.