Ciudad De México, 09 de julio de 2026.- Las celebraciones por la Copa del Mundo 2026 han expuesto una crisis permanente en el manejo de residuos en la Ciudad de México, advierten urbanistas consultados por 24-horas.mx. A pesar de que se distribuyeron 750 contenedores sobre Paseo de la Reforma para captar los desechos de más de 4 millones de aficionados que salieron a festejar los partidos de la Selección Mexicana, la infraestructura resultó insuficiente ante la reducción histórica de puntos de recolección.
De acuerdo con datos recopilados, más del 80 por ciento de los botes ubicados en Paseo de la Reforma, desde el Monumento al Caballito hasta Chapultepec, han sido retirados en los últimos tres años. Guillermo Bernal, urbanista citado por el medio, detalló que durante su recorrido contabilizó únicamente tres botes de basura en el tramo comprendido entre el Ángel de la Independencia y la Fuente de la Diana Cazadora.
“Yo contabilicé solo tres botes de basura del Ángel a la Fuente de la Diana Cazadora. Es inaudita esa cantidad de botes para el flujo de personas, incluso en el día a día”, afirmó Bernal. El experto añadió que “a nivel internacional se propone que en calles concurridas exista un bote a no más de 5 minutos de distancia para evitar que los residuos terminen en la vía pública”.
Entre los principales residuos recolectados durante las jornadas de limpieza se encontraron envases, botellas, latas de espuma y plásticos. Sin embargo, la tarea de retirar estos desechos se complicó por las condiciones del personal operativo. Trabajadores del sector de limpieza denunciaron haber realizado turnos superiores a las ocho horas y haber trabajado horas extra sin paga durante los eventos en las calles de la capital.
Frente a este escenario, Guillermo Bernal enfatizó la importancia de la infraestructura y la organización para modificar la conducta ciudadana. “Creo que los mexicanos respetan las normas cuando existen buenos incentivos. Si la basura pasa a un horario establecido en las casas, si hay botes a cierta distancia y un sistema que limpie las calles de manera cotidiana, la ciudad estaría limpia”, concluyó el urbanista.