Brasilia, 28 de marzo de 2026.- El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, recibió el alta hospitalaria el viernes 27 de marzo tras permanecer dos semanas internado por una bronconeumonía, y fue trasladado a su residencia en Brasilia para cumplir temporalmente su condena de 27 años de prisión. La decisión fue autorizada por el juez Alexandre de Moraes, del Tribunal Supremo, quien concedió el arresto domiciliario por un plazo de 90 días prorrogables por razones humanitarias.
Brasil Caiado, médico del exmandatario, confirmó a la prensa en la puerta del hospital privado DF Star que Bolsonaro “acaba de recibir el alta” y describió su estado de salud como “más o menos equilibrado”. El galeno señaló que la mejora registrada en los últimos dos días fue fluida y sin complicaciones, aunque el paciente deberá seguir una intensa rutina de fisioterapia y cuidados en su domicilio.
Bolsonaro, de 71 años, había sido ingresado el 13 de marzo tras presentar síntomas como fiebre alta, caída de la saturación de oxígeno y escalofríos mientras se encontraba en la prisión de Pampulha. Durante más de una semana permaneció en terapia intensiva antes de ser pasado a una habitación común, lo que permitió evaluar su salida. Su defensa había solicitado previamente el arresto domiciliario por motivos de salud, siendo denegado hasta esta ocasión.
La resolución judicial establece condiciones estrictas para el cumplimiento de la pena en casa. El expresidente deberá portar una tobillera electrónica y tiene prohibido el uso de teléfono celular, redes sociales, así como grabar videos o audios. Las visitas están restringidas a familiares directos, abogados y médicos tratantes. Transcurridos los 90 días, la corte volverá a analizar su situación para determinar si continúa bajo este régimen o regresa al centro penitenciario.
El líder ultraderechista fue condenado en septiembre a 27 años de cárcel por conspirar para mantenerse en el poder tras perder las elecciones de 2022 frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Inicialmente preso en su domicilio, en noviembre fue trasladado a una celda en instalaciones policiales después de que se descubriera que había dañado su tobillera electrónica, hecho que la corte interpretó como un intento de fuga.