Budapest, 14 de abril de 2026.- Péter Magyar obtuvo el 53% de los votos en las elecciones húngaras, poniendo fin a 16 años de gobierno de Viktor Orbán. Su partido, Tisza, consiguió 138 escaños frente a los 55 de Fidesz, lo que le otorga una supermayoría parlamentaria que le permite emprender reformas constitucionales.
Más de 3.1 millones de votos fueron registrados para Magyar, un abogado conservador que dejó el partido Fidesz hace dos años con el objetivo de derrocar a Orbán. La victoria se produce en un contexto donde la Unión Europea tiene congelados 18,000 millones de euros en fondos para Hungría por vulneraciones al Estado de derecho.
Tras el anuncio de los resultados, Magyar declaró: “Queremos un país que no sea vasallo de nadie”. El líder electo enfatizó su deseo de construir “un país en el que la gente pueda confiar en su Gobierno”.
En sus declaraciones, también se refirió a la inclusión social: “Un país en el que no se castigue a nadie por pensar distinto que la mayoría, por amar a alguien de forma diferente que la mayoría”. Respecto a la orientación internacional de su gobierno, afirmó: “Los húngaros han dicho sí a Europa”.
Durante la celebración en la capital, una multitud en Budapest coreaba consignas como “¡Russki (rusos), marchaos!”, reflejando el clima de cambio político en el país.