Imagen difundida en la cuenta en Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés) de una alerta de tsunami para Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses tras un terremoto de magnitud 7,1 registrado cerca de las costas de Venezuela. EFE/ NOAA
Montalbán, 25 de junio de 2026.- Un terremoto de magnitud 7.5 azotó la tarde del miércoles 24 de junio a Venezuela, con un epicentro situado en el noroeste de Montalbán, en el estado Carabobo. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) reportó preliminarmente una magnitud de 7.1, cifra que posteriormente ajustó a 7.5. El evento sísmico se registró a una profundidad que varía según los reportes entre 10 y 13.2 kilómetros, siendo clasificado como un sismo superficial.
Tras el movimiento telúrico, el Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos emitió un aviso a las 18:40 horas para Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses. No obstante, la entidad de gestión de riesgos de Colombia descartó una alerta de tsunami para sus costas, aunque confirmó que el sismo se percibió en Bogotá y otras partes del país vecino.
En Caracas, ubicada a unos 300 kilómetros al oeste del epicentro reportado por algunas fuentes, o cercana a la región de Morón según otros datos, el temblor generó escenas de pánico. Numerosos habitantes salieron a las calles para resguardarse y algunos lugares quedaron sin energía eléctrica. En el barrio de Altamira, específicamente en un centro comercial, se registraron momentos de terror entre los visitantes.
Heidi Romero, quien se encontraba en el último piso del centro comercial afectado, declaró: “Fue increíble, no sé ni cuánto tiempo duró. Estaba en el último piso. De unos negocios se cayeron muchas cosas. Salimos por las escaleras de emergencia, por ahí nos sacaron”. Por su parte, Odalis Escalona describió los daños estructurales: “Se desprendieron las escaleras, se rajó toda la pared. Cayeron cosas del techo. Fue horrible”.
Carmen Guédez relató cómo aumentó la intensidad del sismo: “Fue subiendo de intensidad. Empecé a ver cómo las ventanas empezaron a moverse y luego se sacudió todo”. La habitante agregó que ella, su hermana y una vecina permanecieron rezando abrazadas debido a que no podían salir, mientras señalaba que “los vecinos aún están en la calle”.