Tijuana, 29 de marzo de 2026.- El pastor Albert Rivera, fundador del Albergue Ágape, denunció el secuestro y la tortura de un migrante originario de Guerrero identificado como Manuel, quien fue privado de su libertad tras abandonar el refugio sin aviso y regresó con lesiones graves que requieren tratamiento de emergencia.
De acuerdo con el relato del religioso, los hechos ocurrieron la mañana del 21 de marzo, cuando el hombre decidió salir del albergue sin informar al personal. Manuel regresó a la madrugada del día siguiente en estado crítico, presentando vestigios de cuerdas en las muñecas, golpes generalizados y quemaduras de primer grado en brazos, piernas y cara.
Las lesiones más severas se localizan en la zona íntima de la víctima, donde sufrió quemaduras que, según Rivera, han provocado una infección y hacen necesaria una intervención quirúrgica urgente. “Decidió salirse del albergue, no habló con nosotros, y ya después cuando regresó con nosotros pues llegó así torturado, golpeado, lo levantaron en la calle. Está muy mal, ahorita parece que tiene una infección y necesita tratamiento de emergencia”, declaró el pastor.
Tras el hallazgo, el migrante fue trasladado al Hospital General de Tijuana para recibir atención médica. Sin embargo, el responsable del albergue denunció una supuesta omisión por parte de las autoridades al intentar interponer una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDHBC) para gestionar ayuda psicológica y médica, afirmando que inicialmente no les brindaron atención.
Ante la gravedad del caso y la falta de respuesta institucional denunciada, integrantes del Albergue Ágape realizaron una manifestación para exigir la atención integral de Manuel y señalar la vulnerabilidad que enfrentan los migrantes en la región. La víctima permanece bajo cuidado mientras se busca garantizar el tratamiento especializado que requiere para recuperar su salud.