Harry Kane (i), de Inglaterra, pasa el balón en un partido de los octavos de final del Mundial 2026 entre México e Inglaterra en el estadio Azteca en Ciudad de México (México). EFE/ José Méndez
Ciudad De México, 09 de julio de 2026.- Tras el partido de octavos de final del Mundial 2026 donde Inglaterra venció a México por 3-2 en el Estadio Azteca el pasado domingo 5 de julio, el Comité Disciplinario de la FIFA impuso una sanción de dos partidos al defensa inglés Jarell Quansah.
La medida disciplinaria es consecuencia de la expulsión de Quansah en el minuto 53 del encuentro. El árbitro Alireza Faghiani determinó que la entrada del jugador era merecedora de tarjeta roja directa tras revisarla en el monitor. De acuerdo con el fallo, “la sanción se cumplirá en el(los) próximo(s) partido(s) de la selección de Inglaterra en la Copa Mundial de la FIFA 2026, de conformidad con el artículo 69 del Código Disciplinario de la FIFA”.
Esto significa que el futbolista no podrá participar en el próximo choque de cuartos de final contra Noruega ni en una hipotética semifinal. Además de la suspensión, la selección inglesa sufrió la baja de Jordan Henderson, quien se pierde lo que resta del torneo por una fractura en el brazo izquierdo tras tropezarse al saltar una valla publicitaria al finalizar el duelo contra los mexicanos.
En medio de las consecuencias deportivas, la Federación Inglesa de Futbol (FA) estudia la posibilidad de recibir a la Selección Mexicana para un partido en el Estadio de Wembley en los próximos meses. Según reportes de Daily Mail, “Los Tres Leones quedaron enormemente impresionados con la acogida que recibieron tanto antes como después de su dramático partido de octavos de final, que terminó 3-2 en la capital de México”.
El medio británico destacó que “los hinchas mexicanos se comportaron de manera impecable, felicitando a sus invitados (Inglaterra) y deseándoles suerte para el resto del torneo. Esta experiencia no ha pasado desapercibida para los dirigentes de la FA, que ahora intentarán extender la alfombra roja a los coanfitriones si el calendario lo permite”.
Aunque cualquier posibilidad se encuentra en una fase muy inicial, desde Inglaterra se ha considerado que “un partido amistoso entre ambas naciones se convierta en algo habitual”.